23 may 2009

MARY CASSATT

En el día de ayer, Google nos traía con su logo el recuerdo del 165 aniversario del nacimiento de una excelente pintora: Mary Stevenson Cassatt (Pennsylvania, 22 de mayo de 1844 – Château de Beaufresne, 14 de junio de 1926). Aquí tenéis unos apuntes sobre su vida y su obra.

Mary Cassatt era norteamericana de nacimiento, pertenecía a una familia burguesa acomodada, que no veía con buenos ojos que su hija se dedicara a la pintura, sin embargo su desarrollo como artista lo hará en Europa, principalmente en París, capital artística del mundo por aquellos momentos, no podemos olvidar que su progenitor tenía un antepasado de origen francés y ese motivo podría haber despertado en ella un especial interés por Francia.

Su primera formación la llevará a cabo en la Academia de Bellas Artes de Pennsylvania y en la National Academy of Design de New York, donde se podrían de manifiesto unas magníficas dotes para la pintura. En 1866, cansada de estos círculos académicos, decidió trasladarse a París en compañía de su madre y algunos amigos de la familia. Dado que no era posible para las mujeres matricularse en la Escuela de Bellas Artes, siguió estudios privados con diversos artistas, y estudia a los grandes maestros copiando sus obras en el Museo del Louvre.

El año 1875 marcará un momento clave en su carrera cuando descubre una obra a pastel de Degas en el escaparate de una galería de arte, le cautivará y esa fascinación, se la transmitirá en una carta a un amigo, con estas palabras: "Solía aplastar mi nariz contra las ventanas para absorber todo lo que podía de su arte... Cambió mi vida, desde entonces pude ver al arte del modo que siempre quise verlo". Será el propio Degas el que la ayudará a superar una de sus experiencias más decepcionantes, el rechazo de colgar dos de sus obras en el Salón de París, el pintor la invitará a conocer al grupo de los impresionistas, que de forma independiente venían ya exponiendo sus obras al margen de los círculos artísticos oficiales. Mary Cassatt se integrará en el mencinado grupo a partir de 1879 exponiendo junto a ellos. Allí encontraría a Berthe Morisot, la otra gran figura femenina que formaba el grupo de los impresionistas. De esta primera etapa destaca una de sus obras más conocidas, como el Retrato de una niña pequeña de 1878, obra polémica debido a la postura de la niña, en la que algunos vieron cierta actitud impúdica, tachándola de inmoral. Afortunadamente hoy lo que nos llama la atención de esta obra es la fuerza del color, la colección de azules que llena toda la obra y sobre la que emerge en todo su esplendor, las tonalidades blancas de la niña. También son gozosas y de una gran frescura, las pinceladas ágiles y sueltas, propias de la técnica impresionista y que ella maneja de forma magistral.


La salud de su madre y la muerte de su hermana en 1882, fueron hechos que alejaron a Mary Cassatt temporalmente de la pintura. Su adscripción al círculo de los impresionistas durará hasta 1886, pues su estilo evolucionó hacia un mayor realismo, como ocurriera en mucho de sus amigos impresionistas, ya no se identificaba con éste ni con ningún otro movimiento artístico, sin embargo siguió siendo amiga de Degas y Berthe Morisot. A esta etapa tan creativa, pertenecen obras como La fiesta a remos de 1894, perfecto ejemplo de esa resolución magistral de perspectiva a base de juegos de planos y escorzos y de cuidado tratamiento del color; El baño de 1891, de clara inspiración en el arte japonés del grabado Ukiyo-e, técnica que ella misma experimenta en numerosas obras de este periodo.


En 1910 viaja a Egipto y Cassatt queda impresionada, pero también provocó una crisis de salud y de creatividad, considerando que sus manos eran incapaces de reproducir la fuerza de aquel que era seguramente el mejor arte de la Antigüedad. En 1911 enferma de diabetes y como consecuencia de la enfermedad desarrolla en los ojos unas cataratas que la llevarían años después a una total ceguera que la imposibilitaron para pintar. Casi completamente ciega, en 1915 aún tuvo fuerzas para contribuir con 18 pinturas en apoyo del movimiento sufragista. Tras 11 años de completa inactividad artística debido a su ceguera, moría en las cercanías de París. Francia ya en 1904 reconoció la labor de esta mujer, cuando la condecoraron con la Legión de Honor por su contribución al arte, hecho muy singular al ser una mujer la merecedora de dicho honor. Mary Cassatt también supuso mucho en la Historia del arte norteamericana, fue una de las primeras grandes artistas de ese país, referente de muchas jóvenes pintoras que siguieron su huella y asesoró e intervino en compras de arte europeo por parte de magnates norteamericanos, obras que enriquecieron así las magníficas colecciones que a la larga han prestigiado a los museos estadounidenses.

Aquí podéis deleitaros con su obra: